Como primer escrito de este blog, al que me rehusé tanto tiempo en abrir, quiero hacer evidente (otra maravillosa palabra por cierto, evidente, traer a la vista lo que es o lo que será y por lo tanto, en ese momento se vuelve parte de lo que es. En otro momento ahondaré en la evidencia) una palabra que por su historia se puede definir, maña, definida como destreza o habilidad, astucia o incluso como vicio o mala costumbre; esta palabra se ha escurrido entre el vocabulario vulgar, recordando el relato de El Príncipe y el Mendigo de Mark Twain (que rimbombancia tan asquerosa mi redacción si lo admito y raya en lo "intelectualoide" doblemente vomitibo... pero sirve para describir el caso). ¿Por qué maña? Caminando el otro día (clichoso y ambiguo, muy usual) en un flashazo de inspiración como si las musas escupieran, no pido más, vi que cierto cartel (nuevamente ambiguo)... Fuf, que complicado escribir ahora recuerdo por qué no lo hacía, te pierdes tan fácil en las palabras y en el recuento... En latín o en italiano, al ser la lengua romance que guarda mayor afinidad con el origen así como el francés, la letra "ñ" no existe como tal, sin embargo la fonética se compone de dos letras que en conjunto dotan de esta vibración nasal y cara de asco al que pronuncian "gn". Palabras como "gnomo" fonéticamente pronunciada como ñomo en el italiano comparten la suerte de champignon, Bologna, Cromagnon que ciertamente no cambian su significado de un italoparlante a un hispanoparlante o un francoparlante en cada uno de sus casos. Sin embargo, retomando la cabeza de este escrito sin pies ni idem, Magna es un vocablo que refiere a la grandeza, cabe mencionar el caso de Alejandro Magno quien se hiciera grande en conjunto con la palabra y después de evaluar la historia el hombre definió a la palabra y no viceversa, realmente como se construye el lenguaje.
La evolución de cada palabra resulta fascinante, si llegárase a pensar en qué momento o período se contamino o se modifico el significado. El proceso de vulgarización por el que ahora Magna, es maña y por si misma la palabra se define.
(Bueno es el primero, empezando se avanza y honestamente no creo que nadie lo lea, lo que lo hace aún mejor).
En fin, tan relevante me resultó que por la Magna-maña nació este ímpetu de dedicarle unos cuantos pixelitos estructurados al caso.
¿Habrá una nueva entrada? Impresionante la libertad que el medio te permite para ocupar el espacio, es como el fumador, la fábrica o el coche (los ejemplos de contaminantes primarios y no porque sean los básicos o los primeros sino que en la escuela primaria te enseñan que esto contamina y después de 12 años no te puedes quitar el referente, impresionante como no existe memoria realmente selectiva) ¿En qué iba? ah si los ejemplos, son los ladrones que perturban el medio en un ambiente libre de contaminantes malgastando su oxígeno para su combustión.
Como fumador designado, denigrado por la sociedad sustentable e indignado por sus constantes aumentos en el precio del vicio que simplemente no veo reflejado ni "evidente" en ninguna parte, como mi fondo de retiro, termino este paupérrimo intento literario.
Gracias Armando por leerme otra vez.
Judas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario